viernes, 13 de noviembre de 2009

ASUNCIÓN DESMESURADA.





















No soy fragante aroma,
soy la niña que mira en mi interior,
que ve como crujen los dedos
presos en las sandalias
y como pescador de ostracismos
me rebelo cadenciosa, guerrera, arrebatada.

Soy profana en intrigas, inerte a la adulación,
con nociones de indolencia
sigo los pasos del pacífico Job
y como él medito antes de maldecir el lodo.

La música me eleva con alas de libertad
cual majestuosa alondra en su despliegue
y en los saltos de agua soy
pez imantado,
origen desvaído,
asunción desmesurada.

Hoy con paso minúsculo me voy por donde vine,
no tuve ni tendré semejantes,
por eso me alejo sin un adiós,
sin asomo de un hasta siempre.

Sólo llevo conmigo la sagrada promesa de la voz,
un poema y el amor por la palabra.

jueves, 12 de noviembre de 2009

FOTOGRAFIAS










Su cuerpo vestido de helechos,
la boca llena de pájaros.
Mi cuerpo desnudo sobre la herida,
los labios apenas besados.

Sus palabras convertidas en piedras,
las manos corroídas por el agua.
Mis palabras esparcidas en papiros,
la voz dislocada por el aire.

Su cabeza blanca como la nieve,
la piel cubierta de arena.
Mi cabeza reflexión y armonía,
los ojos delfines hambrientos de olas.

La ciudad donde elegimos vivir
entre el cielo y el asfalto,
entre el humo y la lluvia,
entre la verdad y el laberinto del ciprés.

Un hombre y una mujer heridos de amor,
tan diferentes, tan ambiguos, tan hermosos.
Sabemos que el remedio está en todas partes,
y si embargo la cura está, en nuestra
en nuestra propia herida.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

CONFESIONES





























A veces la tristeza me consume
y el aire que agita mi sangre se desvanece entre sus pliegues.

Olas impávidas aconsejando prudencia por encima del hombro,
mientras Poseidón mi Díos, sigue insistente en su cantinela:
déjaselo a la muerte, no ves esta roca que se viene conmigo,
no ves su insistencia en ir hacia dentro de la tormenta.

¿Dime, quién sostendrá su luz si lo salvas,
que sol encenderá su chispa de amante, donde va reinar?

Así mi Díos me llena de dudas, he de reflexionar mis ansias,
apaciguar esta guerra que despertó sus celos,
celos de las gaviotas que besan mi boca,
de los hombres que navegan y se nutren de mi vientre,
de aquellas muchachas que con su belleza semidesnuda
dan colorido a mis ojos y hasta de esa caracola que reposa su muerte en mis orillas.

Vamos que esta noche el cielo esta gris, la tormenta amenaza
con aparearse esta madrugada entre mis sábanas,
vamos que me ha mirado mal la fiera mía, vamos, vamos lejos.

Dejemos peces de oro a los albatros, démosle su respeto a mi Díos

Porque somos ya cuerpo de la lluvia y nos fascinan los charcos,
nos consuela pisar su elixir,
frente a la caricia que el vino deja encendida
en nuestras gargantas.

Vamos sin miedo, démosle fuerza honda al verano
y acaudillemos las murallas se nos vaya a escapar el sueño
de vivir como hombre.

martes, 3 de noviembre de 2009

DEJÉ QUE ME MORDIERA EL AIRE

















Mire otra vez el mar,
el turquesa triunfante sobre las aguas,
una paz que volvió del destierro
y esa tibieza del sol sobre la piel.

Decidí volver aquel andén,
descorrer los velos del tiempo
cuando tu y yo éramos uno
y el olvidar que el amor duele.

Y aún así,
dejé que me mordiera el aire,
que me arrinconase en las esquinas
y cual domador de fieras impusiera su ley.

Soy animal que siempre tropieza
con la misma columna
y abraza tempestades cada vez
con más fuerza.

SOBRE A VENTANA ABIERTA



















Jauría de lobos hambrientos estas ganas de atrapar tus versos
y licuarlos en mi sangre como elixir milagroso.

Y sobre la ventana abierta ver bailar esos recuerdos,
beber la noche a sorbos y abrazar el último mástil del amor.

Mientras la música de laúd deja en mis manos aleteos,
Suave roce de tus labios sobre mis dedos.

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